Historia

La formación del Colegio Mexicano de Urología

La Urología como especialidad encontró su lugar en la Medicina a fines del siglo XIX y a principios del XX como una nueva identificación de las antiguas sociedades de Venereología y Dermatología. Sus primeros impulsores fueron el Dr. Albarrán en el Hospital Cochon de Paris y el Dr. Hugh Hampton Young en el Hospital John Hopkins de Baltimore, USA.

En México el desarrollo de la Medicina fue originalmente de ascendencia europea, recordemos que la Academia Nacional de Medicina se fundó en los tiempos de Maximiliano (1864).

En los años 30 del siglo XX, impulsada por los doctores Aquilino Villanueva en el Hospital General de México y Luis Rivero Borrel del Hospital de Instrucción Militar, se fundó la Sociedad Mexicana de Urología. Esta Sociedad asumió la divulgación y el crecimiento de la Urología en México.

 

Hace 42 años el 6 de enero de 1973, hubo una reunión en el Restaurant “La Lorraine” que quedaba en la calle de San Luis Potosí en la Colonia Roma.

A dicha reunión convocada por el Dr. Federico Ortiz Quezada, acudieron los doctores Héctor Berea Domínguez, Rafael Sandoval Parra, Moisés Chemelnik Fleischner, Abraham M. Santacruz Romero, Héctor Solano Muñoz, Emilio de la Peña Sayas, Carlos Talancón Zapata, Rodolfo Gómez Rodríguez, Eduardo Castro y de la Parra, Raúl Martínez Sánchez, Roberto Cos Soto, Carlos Pascual Góngora, Fernando Gómez Orta y Miguel Huerta Sánchez, quienes de común acuerdo fundaron el Colegio Mexicano de Urología.

Como se advierte, ellos fueron urólogos del Hospital de la Raza, del Centro Médico Nacional y de Guadalajara, todos pertenecientes al Instituto Mexicano del Seguro Social.

El 29 de enero de 1974 se fundó el Acta Constitutiva del Colegio, ante el Notario Público número 24, Licenciado José Serrano Acevedo. En aquel entonces se estableció que el objeto del Colegio era de beneficio público, mediante el estímulo y el mantenimiento de los niveles más altos de la educación, práctica e investigación urológica en México, sin propósitos lucrativos ni participación en proyectos publicitarios o políticos.

Con el tiempo y de acuerdo a las circunstancias cambiantes de cada nueva administración y de los avances científicos y tecnológicos de la Ciencia y la Medicina, y en particular de la Urología, los objetivos del Colegio se han ido ampliando como queda de manifiesto en el artículo IV de sus actuales estatutos.

Para entender las circunstancias que motivaron la fundación del Colegio, se deben considerar las condiciones existentes hace 42 años en el país y en la Urología Nacional.

 

En 1943 se promulgó la Ley del Seguro Social y se creó el Instituto Mexicano del Seguro Social, cuyo primer Director General fue el Licenciado Ignacio García Téllez.

Durante el período de 1940 a 1963 hubo una gran bonanza económica en México y el Gobierno del General Manuel Ávila Camacho echó a andar un proyecto para crear grandes hospitales que fueran modernos y funcionalmente adecuados para responder a la necesidad social del cuidado de la salud.

El 22 de junio de 1945 se expidió un Decreto por medio del cual fueron adquiridos los terrenos para la construcción del Centro Médico, y el 3 de septiembre del mismo año, se expidió la Ley que creaba el Comité de Proyección y Construcción del Centro Médico.

Durante su gestión el Presidente Manuel Ávila Camacho dio instrucciones al Dr. Gustavo Baz, Secretario de Salubridad y Asistencia, para que pusiera al tanto del Plan de Hospitales al licenciado Ignacio García Téllez Director General del IMSS y que se diera origen a la construcción del primer Hospital de IMSS, el Hospital de la Raza, que inició sus labores el 14 de enero de 1956.

El Servicio de Urología del hoy Centro Médico Nacional La Raza, obtuvo reconocimiento universitario para su programa de Residencia en 1962, lo que representó el primer aval académico de la especialidad de Urología que obtuvo el IMSS.

Después de la creación del Hospital de la Raza, continuaron las obras del Centro Médico hasta su conclusión durante el Gobierno del Presidente Adolfo Ruiz Cortínez quien tenía entonces como Secretario de Salubridad y Asistencia al Doctor Ignacio Morones Prieto.

De 1954 a 1960, distinguidos médicos del Hospital General de la Secretaría Salud participaron como asesores en la planeación y construcción del Centro Médico a donde esperaban cambiar sus servicios, pero esto nunca sucedió porque en 1960, por Decreto, el Centro Médico pasó a ser propiedad del Instituto Mexicano del Seguro Social.

El 11 de mayo de 1961, en el Centro Médico Nacional, se pusieron en Servicio los hospitales de Neumología y Cirugía de Tórax, de Oncología, de Gineco-Obstetricia, el Laboratorio de Anatomía Patológica, la Escuela de Enfermería y la Farmacia Central.

Fue en el Hospital de Oncología en donde comenzó a funcionar el primer Servicio de Urología bajo la Jefatura del Dr. Rodolfo Gómez Rodríguez, egresado de la Residencia de Urología de la Lahey Clinic de Boston, y de la Universidad de Miami en los Estados Unidos de Norteamérica. En 1960 el Dr. Gómez había presentado un trabajo informando de las primeras derivaciones urinarias a conducto ileal en México ante la Sociedad Mexicana de Urología. El trabajo fue recibido con diversas reacciones y casualmente se perdió en los archivos de su revista y nunca fue publicado.

Dos años más tarde, en 1963, y coincidiendo con el 20 Aniversario de la Promulgación de la Ley del Seguro Social, se hizo la Inauguración Oficial de los Servicios del Centro Médico Nacional el 15 de marzo de 1963, que incluían al Hospital General, que se convirtió en el “Hospital Insignia” de la Seguridad Social.

El doctor Federico Ortiz Quezada sería nombrado el primer Jefe de Urología del Hospital General del Centro Médico Nacional. El realizó su residencia en Urología en el Pabellón 5 de la Secretaría de Salubridad y Asistencia y tuvo estudios de posgrado en el New York Hospital del Centro Médico de Cornell en Nueva York. Allí durante su estancia, tuvo la oportunidad de presenciar el primer trasplante renal en personas no relacionadas genéticamente y aprender la técnica y todo lo relacionado con la inmunosupresión para evitar el rechazo del órgano.

Ya en México, el doctor Ortiz realizó el primer trasplante renal de Iberoamérica el 22 de octubre de 1963, El trasplante duró poco más de 3 horas , y la paciente Martha Bejarano vivió sin problemas 25 años más.


A pesar del éxito, cuando el Dr. Ortiz presentó lleno de entusiasmo su experiencia de tres casos de trasplante renal, ante los urólogos de la Sociedad Mexicana de Urología , la recepción por parte de ellos fue de indiferencia y frialdad. Días más tarde el doctor Rafael Sandoval Parra, urólogo del Centro Médico Nacional, presentó un trabajo original y novedoso “Angiografía Renal en la Pielonefritis Xantogranulomatosa” que fue recibida y criticada acremente.

Posteriormente el Dr. Carlos Talancón Jefe de Servicio de Urología del Hospital de la Raza lanzó su candidatura para la Presidencia de la Sociedad y ésta fue rechazada. Era evidente el enfrentamiento entre un grupo joven de especialistas con formación norteamericana que anhelaba la formación íntegra y de calidad de la enseñanza para los futuros urólogos , en contraste con la vieja escuela europea que se basaba en la educación tutelar y condicionaba el aprendizaje limitado a una autoridad hegemónica.

Ante ésta situación, los urólogos del Seguro Social decidieron fundar el Colegio Mexicano de Urología, siendo su primer presidente el doctor Federico Ortiz Quezada.


En su inicio, el Colegio fue blanco de campañas de desprestigio, particularmente ante los representantes de la Industria Farmacéutica, a fin de evitar su apoyo a las actividades académicas y científicas del Colegio, sin embargo y gracias a la participación de todos sus miembros y de cada uno de sus presidentes, el Colegio ha crecido en importancia científica y académica y actualmente es reconocido por varias Asociaciones Urológicas Internacionales como la Asociación Europea de Urología (EUA), la Asociación Americana de Urología (AUA), la Sociedad Internacional de Urología (SIU) y la Confederación Americana de Urología (CAU). En la actualidad el Colegio Mexicano de Urología Nacional, cuenta con 694 socios activos distribuidos en todo el país.

Su órgano de difusión y comunicación con los socios es el Boletín del Colegio Mexicano de Urología que inició su edición hace 40 años en 1975.

En él se publican actualmente una página editorial, artículos originales, casos clínicos, trabajos de investigación y una sección de Historia y Filosofía. Los autores son urólogos de reconocido prestigio académico y residentes de diferentes Instituciones de Salud con programas de Especialidad en Urología.

Desde hace algunos años, el Boletín forma parte de IMBIOMED (Índice Mexicano de Revistas Biomédicas Latinoamericanas), quien cuenta con gran prestigio y reconocimiento a nivel mundial y quienes editan, imprimen y distribuyen el Boletín dentro de la República Mexicana, aunque finalmente es visto en forma virtual en Estados Unidos, Canadá, Europa y América Latina.

La Página Web del Colegio además de ser un vínculo entre nuestros agremiados nos mantiene informados de todas las actividades del Colegio y posibilita la trasmisión por Internet de las Sesiones Mensuales de la Sección Centro del Colegio a toda la República.

La historia de gestión, administración y entrega de cada uno de los Presidentes de Colegio Mexicano de Urología Nacional, lo ha hecho crecer y ha privilegiado a lo largo de los años, cumplir con todas las obligaciones legales y fiscales hacia el Estado Mexicano y con su participación en la formación de especialistas en Urología en las diferentes sedes con Residencias en Urología.

Es motivo de orgullo para los miembros del Colegio la honestidad y pulcritud con las que se han manejado sus finanzas y los esfuerzos realizados para mantenerlas sanas.

El actual Presidente del Colegio, Dr. Eduardo Alonso Serrano Brambila tiene como propósito para su gestión contribuir al desarrollo académico de la Urología en nuestro país a través de un Plan Estratégico:

Durante las Reuniones Anuales, organizar y ejecutar el programa científico, social y cultural con el más alto nivel de calidad, abordando los temas de mayor interés y relevancia con los mejores profesores nacionales y extranjeros.

Modernizar los instrumentos del Colegio para información y divulgación del conocimiento y promover el interés para escribir artículos urológicos cada vez de mayor calidad y transcendencia a fin de lograr su inclusión en el Index Medicus.

Así mismo se compromete a la revisión anual y en su caso, actualización de los estatutos que constituyen la base legal y normativa del Colegio y contagiar a los agremiados para sumarse al interés de su visión.

 


Dr. Abraham M. Santacruz Romero.
Miembro fundador y Ex Presidente del Colegio Mexicano de Urología
México D.F. a 17 de agosto de 2015.